Centro Artístico Literario y Científico de Granada
NARZEO ANTINO
14 diciembre 2011
| De izquierda a derecha: Fernando Soriano, Fernando de Villena, Juan de Loxa, Narzeo Antino y Juan Peregrina |
De Ceremonia salvaje:
“Mi exilio cambio por tu azul veleta,
amigo, y por mi abismo tu palabra.
Por mi contrario viento tu horizonte,
por tus corolas mudas mi fragancia.
Amigo, que mi llanto incendia el trigo
por los campos en hiel de la Alfaguara.
En río, si pudiera, ribereño
de los mirtos del sur me transformara.
Pero yo no soy ni río ni velero,
ni mi canto es torrente de campanas”
Narzeo Antino deja interpretar a la imaginación y a la lectura atenta, un nutrido grupo de símbolos que ha ido enriqueciéndose a través de trilogías desde los años 70: títulos como Cauce vivo, Hierofanía, Ritos y cenizas, El exilio y el reino o Amante desafío por nombrar algunos exigen por parte del lector, el mismo trabajo cuidadoso que el artista se exige a sí mismo.
De verso lúcido, rotundo y prístino, Narzeo Antino provoca estupor intelectual en cada libro que escribe pues supera la concepción estética que ya prefigurara en el anterior. Su producción poética es inabarcable en estos breves minutos por lo que me daré por satisfecho, como introductor agradecido de su obra, si al menos pongo en claro algunas de las claves que nos servirán como lectores si pretendemos acercarnos a su obra:
1-hablaba antes de símbolos. Me refería a elementos permanentes en su verso, como la aurora, el rito, el amante, la ceremonia, el reino… con los que el poeta pretende constatar diferentes realidades objetivas, elevándolas al rango de la subjetividad al servicio de la belleza estética, pues es, y no otro, pienso cuando releo sus libros, uno de los primordiales objetivos de este poeta sin olvidar lo referido como diré después.
2-el trabajo y la constancia, serían dos parámetros a tener muy en cuenta pues si la prisa y la agonía anidan en el corazón de algunos artistas, esta problemática no se muestra en nuestro autor: perfectamente consciente de la capacidad que posee desde hace tiempo, ha ido fraguando lenta y pausadamente, una obra primordial en la poética española de los último cuarenta años.
3-el concepto de obra: la unidad es fundamental en Narzeo Antino, siendo independiente y múltiple desde sus primeras entregas poéticas demostrando su meditada decisión. Es atractivo contemplar cómo elabora pacientemente un libro que quizá no corresponda a la publicación del momento sino que puede ser previo o posterior, quedando así cerrada esa parte que necesitaba la conciencia del poeta.
4-el desafío, la estructura y lo concreto: Narzeo Antino apela a la inteligencia del lector, que ha de estar preparado para leer, releer y contrastar los diferentes poemas que presenta tan magníficamente organizados en cualquiera de sus libros: la estructura especular es utilizada sabiamente por alguien que selecciona títulos de poemas y de libros perfectamente, cerrados cotos que a la par, se convierten en una abierto reto a la interpretación,. La estrofa se desnuda de versos, el verso de palabras y estas son las justas y apropiadas: la rica adjetivación aporta más información, y esta información completa el mensaje total.
5-la métrica y la melodía: como buen lector de los clásicos, ha comprendido desde el principio que la armonía –que ya dijeran los místicos- organiza la música interior del poema, que por qué no, puede llegar a ser trasunto del yo poético y de su visión del mundo. Me contengo de poner ejemplos porque quiero ser claro y podría estar leyendo versos y versos de Narzeo Antino para justificar o demostrar las palabras que digo: endecasílabos, heptasílabos, alejandrinos, eneasílabos… el sonetos, el romance, la lira, formas tan difíciles como la sextina, o tan populares como el romance tienen cabida en un poeta total como es el caso que nos ocupa. Experimentación radical con un sentido complejo, como en La diadema y el cetro donde aparecen sustantivos unidos llegando al caos lingüístico perfectamente resuelto en el conjunto global de cada poema, deja paso, por ejemplo, a otro libro como Hierofanía, donde la prosa poética se hace patente como expresión que fluye rítmica y fonéticamente impecable; si tomamos El exilio y el reino, nos daremos cuenta de la atenuada melodía de las asonancias conseguidas, con las puras influencias que comentaré a continuación.
6-Influencias y magisterio: Garcilaso, San Juan de la Cruz , Fray Luis de León, Santa Teresa, Góngora, Quevedo, Unamuno, Machado, Juan Ramón, Cernuda, Lorca (de un poema llamado Elegía sonámbula, extraje el fragmento que leí al principio) Aleixandre… Pound, Eliot, los clásicos griegos y latinos (escribe epigramas, odas)… Infinita es la red que teje alrededor de sus amados poetas, Narzeo Antino, que de cada uno ha sabido extraer una enseñanza, predominando la tradición española desde sus formas primitivas sin desdeñar nacionalidades, estados o edad del poeta: alerta a las nuevas corrientes, conoce y presta atención a jóvenes o no tan jóvenes que solicitan una lectura inteligente de su parte.
y 7-retórica y mensaje: de la retórica utilizada por Antino, necesitaríamos más tiempo del que dispongo: simbología, metáforas, símiles, aliteraciones, juegos de palabras, riesgo en la experimentación con la sintaxis, la fonética y la semántica del mensaje… un sinfín de recursos clásicos y modernos como herramientas surrealistas (como advirtiera la profesora Sultana Wahnon a propósito del libro Amante desafío) o principios de irracionalidad al servicio de la belleza estética, y ampliando más este concepto: para Narzeo Antino es importante la palabra, e intuye que es una poderosa manera de resistir ante el mundo: su poesía es útil porque su mensaje nos conduce a través del mundo utilizando quizá elementos que no conocemos –el taller de este poeta es amplísimo en recursos y técnicas que el lector no tiene por qué conocer- pero que somos capaces de comprender una vez asimilado el contenido, de manera más o menos personal.
Animo a la lectura de Narzeo Antino: merece que le devolvamos lo que él hace por nosotros: estéticamente bellas, nos ofrece unas composiciones muy particulares que cantan temas como el amor, la amistad, la exaltación de la naturaleza, el arte en sí mismo…
No me resisto a cerrar esta pequeña, y espero acertada introducción, con unos versos del poeta que hoy nos acompaña, de su libro Olvido es el mar:
“Tanto fragor en lucha por la gloria
de enaltecer eternos un segundo
la potestad vencida e ilusoria
que es el honor preciado de este mundo.
Hagamos del amor un monumento
valiente por sus ecos y profundo,
alzado frente al tedio y al tormento,
erguido como un mástil, atrevido
como una anunciación sin vencimiento…”
| Tres de los jóvenes poetas, tras el acto: Juan José Castro, Francisco Rojas y Leonardo Soto |


